De entre los dedos, como un pájaro que decide abrir sus alas y batirlas con la mayor fuera y a la más rápida velocidad que su energía le permite... Y al ascender, llegando hasta el cielo, el sol le hace transparente, dejando que los demás, aquellos que se detienen a observar, puedan verle en todo su esplendor, cuando sus plumas se vuelven verdes, azules, rojas, amarillas, violetas... Cuando su mente se expande y deja de pensar, cuando no existe nada, cuando no queda nadie, cuando ni si quiera estas tú. Y entre mis alas te me escapas. Pero aún así decido volar, explorar, dejar atrás las dudas, la desconfianza, y alcanzar el sol, dejar que mi cuerpo se queme, que arda entre llamas, que se vuelva multicolor. Es en el momento que dejo entre ver mi decisión cuando el telón decide caerse, destroza toda la función, haciendo trizas lo que parecía perfecto, pero, como siempre, irreal. Toda esa mierda que nos sigue rodeando, que intentamos tapar con nuestros besos, que creemos que desaparecería en algún momento de nuestras noches en la que la luna ya no se deja ver, a pesar de que nos persigue, pero ya no le hacemos ni caso. Ahora se ha vuelto celosa, y ha decidido formar tormentas de calor, océanos de desdichas, huracanes de plagas, inundaciones de lágrimas. Todo se arregla con un no era verdad, jamás haría eso... pero ahí queda la premisa. Mi confusión tiene límites, aquellos que llegan a mi imaginación, a la creación de la locura, a la tristeza de mis adentros, a la sed de miedo. Te quiero ver libre, tanto como para hacer lo que te de la gana, tanto como para no depender de ti, demasiado para decirte que eres mía sin serlo y que tú desees y quieras, y hagas según tu cabeza, y me cuentes, y confiemos. Quiero crear una magia permanente, de esas que no se van con el tiempo, que crecen más y más, que llegan a la luna, y la rodean e invaden cada estrella del universo, llegando a toda la inmensidad de la galaxia desconocida, hasta que la conozcamos. Quiero que tu sonrisa siga a cada instante en tu cara, que te guíes por lo que quieras en cada momento, que me hagas enfadar y luego nos perdonemos, uno por estúpido y el otro por incrédulo, aumentando el todo de lo nuestro, y nunca dejar escapar ni uno sólo de nuestros besos. Quiero pasar la mayoría de las lunas contigo, ya sean llenas, menguantes, crecientes, nuevas o viejas. Quiero quedarme viendo las estrellas contigo allá donde se puedan ver, y soñar, si, sobre todo soñar, dejar nuestra mente volar y poder darnos cuenta como se agarran de la mano y se van, y nos traen nuevas aventuras, nuevos desenlaces, e infinitos, todo tan infinito... que será inalcanzable a nuestros ojos y a los de los demás, sólo tendremos las miradas para desmentir la realidad, para darle mil de patadas a aquello que nos dicen que no es posible.
Y dejarlo así, volando todo el rato.
Si aceptamos que la vida humana se rige por la razón, la posibilidad de vivir queda destruida.
23 junio 2013
13 junio 2013
Volviendo a la no indiferencia... aumentamos los sonidos del piano.
La caída del telón, un escenario que se va quedando al descubierto, y, sin más, sin tener excusas, ni pretextos, se queda entre medias, clavado, con la duda en la mano, viéndose respirar, a cada segundo... Y quiere caer al suelo, la fuerza de la gravedad le esta llamando, quiere dejarse llevar, pero siente algo a modo estaca, algo que le recuerda a otras veces.. Y le pone nombre, y se llama miedo. Y la duda recorre su alma hilo a hilo, polvo a polvo, como neurona en su sinapsis, sin llegar al cerebro jamás. Un continuo malestar autoprovocado, que termina en tus labios desvaneciéndose, esa desconexión infinita, ese no existir nada más que estos besos, eso que echaba de menos, y de lo que tanto me encariño... Y me miras y me observas callada, por un segundo, y te extraña, pues las palabras, esas melodías, están continuamente saliendo de mi boca, y en ese instante, hay silencio, que no te gusta, y es que estoy pensando en lo serio, en la realidad, estoy dejando de soñar, de volar por las nubes, y me gusta que no te guste, pero comprende, que hay momentos en los que he de reflexionar sobre todo, sobre ti, más que el mundo. Y las estrellas, que no están, y la luna, que se esconde, y tú, que despliegas mis alas y no me decido. Se supone que eres tú el que tienes vértigo, y soy yo la que no dejo de temer el caerme, la que miro hacia abajo y veo todo mi pasado, lo vivido... y aún así, quiero miles de instantes contigo, momentos que recuerdan a las canciones que nos gustan. Porque cuando suena esa música, olvidas todo, no hay nada más que la sensación de expresarte por el movimiento y, simplemente, ser tú mismo, sin más motivos que los de llegar a la felicidad, y sonreír inocentemente e inconscientemente, así son las mejores sonrisas.
Hay tantos gestos, manías, cosas tuyas a las que les estoy cogiendo cariño... en qué ¿dos días?... y es que esta sensación, esta velocidad, no sé de dónde ha salido, no sé de dónde han aparecido tantas ganas de ti... si no estabas en mi vida, y ahora estas al completo. Vuelve a llamarme rara, dime que si me han diagnosticado algún tipo de locura, porque creo que deberían de encerrarme en el psiquiátrico, porque esto no es nada habitual... y lo peor de todo es que quiero que lo sepas, pero quizás tengas miedo, más que yo incluso, y ahora sólo quieras escapar... la duda vuelve a invadirme, la indecisión de siempre, y ahora más caos que nunca. ¿dónde estabas? te pregunté en un ataque emotivo de ver que somos tan parecidos...aunque quiero descubrir hasta dónde nos identificamos.
En tus besos... me pierdo.
Hay tantos gestos, manías, cosas tuyas a las que les estoy cogiendo cariño... en qué ¿dos días?... y es que esta sensación, esta velocidad, no sé de dónde ha salido, no sé de dónde han aparecido tantas ganas de ti... si no estabas en mi vida, y ahora estas al completo. Vuelve a llamarme rara, dime que si me han diagnosticado algún tipo de locura, porque creo que deberían de encerrarme en el psiquiátrico, porque esto no es nada habitual... y lo peor de todo es que quiero que lo sepas, pero quizás tengas miedo, más que yo incluso, y ahora sólo quieras escapar... la duda vuelve a invadirme, la indecisión de siempre, y ahora más caos que nunca. ¿dónde estabas? te pregunté en un ataque emotivo de ver que somos tan parecidos...aunque quiero descubrir hasta dónde nos identificamos.
En tus besos... me pierdo.
18 mayo 2013
No tienes ni idea...
de nada y de todo, conoces mis adentros y mis afueras, notas lo que pienso pero no sabes como me voy a expresar, y me espero para hacer alguna locura, y digo mañana será el momento oportuno, pero ese mañana es todo mentira y nunca llega... Me estoy engañando a mi misma cada vez más, y lo hago por ti, porque sigo sin conformarme a lo que tu aceptaste hace tiempo, a lo que me repites que debe estar en mi cabeza, y es que soy una inconformista. Más bien lo es mi corazón, el que se le ocurren esas cosas, y mi cabeza culpable por recordarle esa sensación. Tanta culpa tienen todas las partes de mi cuerpo... mis ojos por cerrarse, mis manos por notarte, mi estómago por encogerse, mis piernas por dejar de sostenerme, y mis brazos por decidir transformarse en alas y echar a volar. Creerse todo hadas capaces de cambiar lo imposible, crear una revolución del destino, de tu mentalidad, del tiempo, de lo que se predice. Pero que ganas de manifestarme y gritar todo lo que me pasa por la cabeza cuando estoy contigo. Y en vez de eso me dedico a decirlo con la mirada, y si no me miras lo dejo pasar, y si lo haces me escondo porque me da vergüenza de la sinceridad de todo, y como siempre la escritura es mi salvación, pero eso no tiene utilidad alguna, no sé ni dónde pretendo llegar con todo esto, a nada, ni a la esquina de mi casa. Esta aquí el río. Y en mi cabeza todo el tiempo se pasea la palabra desastre. Y sé que mañana tengo mil cosas que hacer y todas sin ti, pero pasado mañana quiero hacer algo contigo y no será posible porque ahora estoy segura de que mi cuerpo es el que tiene que luchar, la razón contra el sentimiento, como siempre creí que me iba a suceder. Y estoy en la certeza de que no quiero desplegar mis alas y echar a volar y que cuando tenga un segundo lo que ahora me apetece no es escuchar música, sino pintar, porque tú sabes lo que eso representa. Y tengo que mantener a cada instante mi cabeza distorsionada, entretenida con cosas que no seas tú, porque sino esta angustia me vuelve a invadir, necesito matarte en mi interior, por muy duro que suene, es la realidad, y ahora me estoy volviendo una persona realista, ¿es lo que querías? porque siempre he pensado que las personas realistas son muy serias, e inhumanas, que no saben disfrutar de las pequeñas cosas, como de una flor, del olor a césped, del aire puro de las mañanas...Pero por lo visto tú no lo piensas, y quieres que sea esa persona, quitarme mi esencia, lo estas logrando. Ahora mismo estoy tan furiosa que podría formar un ciclón de llantos y suspiros que no van a ninguna parte y luego tragarlo para mis adentros para seguir teniendo todo el caos aquí, conmigo, donde siempre está, y aún sin poder compartirlo.
Pero la vida siempre ha sido una mierda y no va a dejar de serlo ahora sin más.
Pero la vida siempre ha sido una mierda y no va a dejar de serlo ahora sin más.
13 mayo 2013
Entre montañas.
Para aquellas personas que no conozcan la naturaleza con toda su flora y su fauna, les aconsejo un retiro si pueden, cercano al río, cualquiera. Si la condición de vida obstruye esta posibilidad, ausentate, merece la pena.
Creo que hay una zona donde soñar en todos. La parcela de la fantasía se extiende hacia cualquier rincón de éste mundo, en cualquier lugar, planeta o universo.
Nunca me resultó realmente difícil, la cosa no fue ni mucho ni poco. Todo tiene un principio y un fin; y viceversa.
Llega un momento en el que el caos asola tu mente, y decides seguirlo, a ver donde te lleva, a ver si es algo distinto. Luego te arrepientes, algo que era bonito, ordenado, cautivador... ahora es feo, estropeado, difícil de encontrar la belleza.
No sé si el río es el destino o es origen y no creo que el insecto más bello del lugar o un sapo lo sepa. Un cráter, un volcán... llamas y algo que no quiero que sea leído. Es una hoja en sucio.
Creo que hay una zona donde soñar en todos. La parcela de la fantasía se extiende hacia cualquier rincón de éste mundo, en cualquier lugar, planeta o universo.
Nunca me resultó realmente difícil, la cosa no fue ni mucho ni poco. Todo tiene un principio y un fin; y viceversa.
Llega un momento en el que el caos asola tu mente, y decides seguirlo, a ver donde te lleva, a ver si es algo distinto. Luego te arrepientes, algo que era bonito, ordenado, cautivador... ahora es feo, estropeado, difícil de encontrar la belleza.
No sé si el río es el destino o es origen y no creo que el insecto más bello del lugar o un sapo lo sepa. Un cráter, un volcán... llamas y algo que no quiero que sea leído. Es una hoja en sucio.
Cuando aún eramos uno...
Tengo sueño..., como me gusta dormir... y pensar que mi vida terminará así, con un sedante permanente, con sueños dentro de otros sueños, y confundiendo la realidad. Incluso con este sentimiento de peso sobre mis párpados. Pensar en ti, y darme cuenta de que se nota algo anormal. Y saber que no quiero esta sensación cerca de mí. Conocerme, tener la idea de que son simples alucinaciones para luego volvérmelo a creer... Estos dialectos que no comprendo, pongamos más peso a la tracción. Que no me importa, que no te sé y quiero. El tiempo no quiere correr hoy, se mantiene sentado a mi lado, y lo escucho, y el me añade otro kilo más...
Imaginarme su olor... tan cerca. Hablábamos de ballenas.
La verdad es como una manta que te deja siempre los pies fríos: la tiras, la extiendes y nunca es suficiente. Y desde que llegamos llorando, hasta que nos vamos muriendo, sólo nos cubre la cara.
Tantas páginas en blanco, y de pronto deciden cubrirse de tinta. Sueño sin sueño. Me dice el orgullo que es imposible, la experiencia que es arriesgado, la razón que no es adecuado, y el corazón, en cambio, me dice que lo intente.
Que me puedo hacer un vestido con todo lo que he perdido. Guárdate el cencerro y pónselo a otra cabra que a mi no me cabe porque llevo colgando demasiadas llaves de todos los quebrantos.
Y así decir que desde que te has ido... mi sonrisa no es la misma, y no tienen sentido.
Imaginarme su olor... tan cerca. Hablábamos de ballenas.
La verdad es como una manta que te deja siempre los pies fríos: la tiras, la extiendes y nunca es suficiente. Y desde que llegamos llorando, hasta que nos vamos muriendo, sólo nos cubre la cara.
Tantas páginas en blanco, y de pronto deciden cubrirse de tinta. Sueño sin sueño. Me dice el orgullo que es imposible, la experiencia que es arriesgado, la razón que no es adecuado, y el corazón, en cambio, me dice que lo intente.
Que me puedo hacer un vestido con todo lo que he perdido. Guárdate el cencerro y pónselo a otra cabra que a mi no me cabe porque llevo colgando demasiadas llaves de todos los quebrantos.
Y así decir que desde que te has ido... mi sonrisa no es la misma, y no tienen sentido.
04 mayo 2013
Pesadillas del mañana.
Me esta consumiendo el miedo, y no sólo a mí, sino a todas aquellas personas que me ayudaron a vencerlo. Ha decidido que ha llegado la hora de la venganza. Quiere robarme la capa de invisibilidad, dejar todos mis misterios al descubierto. Quiere que deje volar mis terrores nocturnos, que desde el cielo sean vistos por el mundo entero. Y lo peor de todo es que lo esta consiguiendo... Porque una sonrisa dibujada no hará que ésta aparezca, porque una estrella pintada en mi ojo no hará que estos brillen de alegría, porque un gorro no fingirá ser una capa de algodón, porque por mucho sol que coja mi cuerpo a lo largo de estos días no hará que mi corazón este más caliente si no estás tú. Los colores de las prendas no entrañan mi felicidad, sino un negro de luto permanente. Y cada instante que me faltas es una lágrima acumulada en el interior de mi sensibilidad, la cual se agranda, y así, llegamos al momento en el que todo me afecta y es una locura vislumbrar los árboles por la noche de camino a casa sola, las nubes y la luna saludando y viendo mi pobre historia fracasar, un rastro de soledad dejo en mis pasos y mi sombra ya esta hecha de agua con sal. La locura ya no existe y la expresión de mi cara es la de una interrogación sin solución alguna, y todos intentan que vuelva a estar como antes, pero no se dan cuenta de que todo ha cambiado, que ya no hay dragón con el que soñar, ni hadas que me den alas para escapar, ni música que me anime sin él, ni espada que me defienda de cualquier bufón. Y mi piano se ha ido de tecla en tecla con un sonido cada vez más alejado. Y el violín ha dejado sus cuerdas romper. Y mis frágiles ojos ahora son ventanas abiertas a cualquier persona que quiera mirarme a la cara y preguntarme por esa pregunta que aparece en mi rostro, por lo mismo que yo me pregunto, todo se ha vuelto tan difícil que empiezo a comprender que nada tiene solución.
Quiero que sea mañana.
Quiero que sea mañana.
01 abril 2013
Con base musical...
Estoy recorriendo ese camino que al despertar me contaron, aquel cuento que me parecía triste y amargo. Estoy en el instante que la gente decía traspasar con risas, y recordando más tarde como tiempo de altibajos. Estoy en el momento que no quería, en la época que temía, intentando ignorar naturaleza de sueños pasados. Me encuentro en lugares de bosques mágicos que me inundan por todas partes... con base musical. Volando entre nubes de color tormenta con rayos enviados por mis pesadillas. Espirales que me rodean cual película de miedo, cosas hechas, cosas por hacer, y aún así, pensando en lo que no aparece, en lo irreal, en lo imposible. Malinterpretando miles de situaciones, creando a través de miradas, de las tuyas, de las de él, las de ellos... Y aún con esas me encuentro, y me pierdo, y sólo desaparezco para hallarme como observadora que toca un teclado a modo de piano, en experiencia de lo que un día quiso ser, y fallida estoy cayendo por ese precipicio rodeado de recuerdos, encogiendo mi ser para hacerme tan pequeña que ya nadie me pueda encontrar, insignificante, como siempre lo he sido para ti... Porque por mucho que me dijeras, me susurraras al oído, imitaras deseos irremediables de amarme, sigues sin poder hacerlo, y yo me rindo sin esperanzas... me atormento. Mis lágrimas han dejado de tener la importancia que tenían antes, han dejado de ser de sirenas, y ahora me dedico a cazar estrellas de mar, estrellas de los cielos, estrellas de bares que quieren ahogarse conmigo en el océano oscuro y profundo. En el mar de dudas, lleno de caóticas interrogaciones que jamás se resolverán. Y otra piedra más con la que tropezar, no se acaban, y es que no tengo el don de la perfección y soy torpe en mi actos y no se como convencerte, pero creo que ha dejado de hacer falta, ya no hay motivos, no hay indicios de luz.
Cuando creía que la luna llena era la esperanza, la luz que me guiaría, que dejaría ver a la estrella que he de alcanzar, que me va a guiar. Cuando pensaba que tras esta luna llegaba la sonrisa impuesta en el cielo, y salía a la calle diciendo: -Hoy la luna sonríe, el cielo esta alegre.- Y todo se me contagiaba, hasta que despertaba de mis sueños, y me daba cuenta que los árboles se agitaban con un viento fuerte, que las hojas se caían y su único destino era el suelo, y no había nada más, que los murciélagos simplemente eran animales, y no vampiros de la noche que me protegían. Cuando dejé de ser esa niña... y cuando llega el regreso de mi soledad, y los sueños comienzan a salir de mi cabeza a modo de aurora boreal. Cuando mis ojos se iluminan a modo de llanto acumulado, en forma de miedos apunto de salir, y cuando mi mano empuña tinta y plasma sobre papel, cuando el agua quiere salir de dentro a fuera. Cuando el blanco se ensucia de negro... Son esos instantes que nadie conoce, los que me hacen tan única, los que me hacen pensar que jamás encontraré a la persona que me complementa. Pero mi mayor preocupación no es esa, sino la pregunta que me invade día tras día ¿donde está mi falta de miedo a la muerte? y anoche todo volvió a salir al exterior... Y mi solución más eficaz es bailar disfrazada de ballet de gran categoría y cantar mientras estoy borracha de tanta estupidez e ignorancia.
Canto a la luna.
Cuando creía que la luna llena era la esperanza, la luz que me guiaría, que dejaría ver a la estrella que he de alcanzar, que me va a guiar. Cuando pensaba que tras esta luna llegaba la sonrisa impuesta en el cielo, y salía a la calle diciendo: -Hoy la luna sonríe, el cielo esta alegre.- Y todo se me contagiaba, hasta que despertaba de mis sueños, y me daba cuenta que los árboles se agitaban con un viento fuerte, que las hojas se caían y su único destino era el suelo, y no había nada más, que los murciélagos simplemente eran animales, y no vampiros de la noche que me protegían. Cuando dejé de ser esa niña... y cuando llega el regreso de mi soledad, y los sueños comienzan a salir de mi cabeza a modo de aurora boreal. Cuando mis ojos se iluminan a modo de llanto acumulado, en forma de miedos apunto de salir, y cuando mi mano empuña tinta y plasma sobre papel, cuando el agua quiere salir de dentro a fuera. Cuando el blanco se ensucia de negro... Son esos instantes que nadie conoce, los que me hacen tan única, los que me hacen pensar que jamás encontraré a la persona que me complementa. Pero mi mayor preocupación no es esa, sino la pregunta que me invade día tras día ¿donde está mi falta de miedo a la muerte? y anoche todo volvió a salir al exterior... Y mi solución más eficaz es bailar disfrazada de ballet de gran categoría y cantar mientras estoy borracha de tanta estupidez e ignorancia.
Canto a la luna.
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