26 julio 2013

Siendo uno, o una...

Ahora ya es todo mejor, porque te conozco mejor, porque te saboreo mejor, porque te quiero mejor, porque confiamos mejor, porque te huelo mejor, porque nos ayudamos mejor, porque sobrevivimos juntos así que eso es mucho mejor. Y día sí, ... y día también, y noche que viene, y noche que nos desvanecemos, y noche que nos dejamos caer, y lunas en los sueños, y todo compartido, y lunas llenas que iluminan una calle de tinieblas, y tu sonrisa, y la mía, formando esa luna brillante y completa, tan completa que resulta perfecta, porque incluso con su luminosidad nos deja ver todas las estrellas, y es tan increíble e irracional, y creo que por eso me gusta, y no me deja de gustar. Y ya no son mis momentos, o los tuyos, son los nuestros; esos que se unen por una caricia, por cogerte de la mano, por un abrazo de esos sorprendentes que me hacen sentir como nunca como si fuera un siempre, y tanto quiero que así sea...

-46 días... dime que no dan para mucho, para enfadarnos, para crear, para reírnos, para disgustarnos, para cansarnos, para echarnos de menos, para amarnos, para odiarnos -apenas unos segundos-, para sabernos, para que se nos vaya la cabeza, para planear un futuro, para disfrutar, y, en definitiva, para vivir felices.

Y yo sólo quiero inspirarme en ti, imaginar tus ojos, tu mirada, en la cama, mientras estudiamos, esas risas en la biblioteca, esas miradas que tanto dicen, que tanto cuentan... que tanto tantísimo me gustan, y tus gestos, tus diferentes sonrisas, tus expresiones, tus locuras, tus por qué no, tus posibilidades, tus sorpresas, tus instantes... y así es como siempre pienso en ti, porque, ¿quién es capaz de dejar de pensar en alguien así? porque yo estoy loca, y eso, jamás de los jamases se me ocurriría... y la simple idea hace que mi cabeza de vueltas y se quede totalmente confundida. Eres el caos siendo mi estabilidad. Porque somos dos gotas, que van unidas, con diferencias y similitudes, pero que no se quieren separar, y lo que nos une, aún estoy descubriendo la cantidad, cualidad o factor de lo que nos hace estar unidos, y no logro hallar la cifra exacta, cada día me encuentro que ese factor sigue aumentando. Quizás seas tú, o quizás yo... o nuestras historias.

Aún nos queda tanto... no me canso.

Gracias. Vamos a volar, siempre, así, todo el rato. PROMETIDO.

-Lo increíble de todo esto eres tú, que me dejas deseándote a todas horas.-

27 junio 2013

Tan de mentira.

Tan de engaño, los ojos se obnubilan... Se les aparece una capa externa de color blanca rosada que no deja pensar, que sólo nos permite reaccionar, y volvernos irracionales. Y así decidimos actuar insensatos, en medio de la semi-oscuridad, y... ¿pensamos?, ni reflexionar. Vamos a perdernos de nuevo, siempre que sea de tu mano, llévame donde quieras, pídeme ya lo que te de la gana. Que yo hago la función de precavida, de quejarme para darme tiempo a pensar, para dejarte recapacitar, para asegurarme, para asegurarte, para que todo este bien atado, y más enredados entre nosotros. Para ganar, para perder, para enfadarte, para sorprenderte, para no dejarte, para que me dejes, para negar. Que se nos van nuestros cerebros, que se nos salen por las orejas, que hierven entre tanto vapor, que luego me deja dibujar, y arder, mientras tu expulsas fuego, y quemarme, y no escapar. Vernos reflejados en las estrellas, dejarnos observar la luna, que se reduce, que se aumenta. Un día de estos el sol dibujará tu sonrisa junto a la mía, y no habrá manera de alejarlas, la una sin la otra serán nada, algo tan estúpido como un día sin ti. Ya vuelan, ya se van, y luego vienen, felices sin más, decidiendo que esto es la perfección imperfecta, que es el jodido caos en su estado más infinito, donde alcanza el éxtasis, donde la nube decide pasarse a la tormenta, porque quiere relucir, porque quiere brillar. Cuando los océanos deciden reflejar la furia que acumulan, cuando el tornado decide alcanzar la pradera verde, y mezclarse con ella, y con todo, con el todo...; y yo con mi todo, contigo.

Pero se esta creando, se esta pintando, se esta escribiendo, se esta reflejando en mi mirada, en la tuya, en la nuestra...

23 junio 2013

Tanto, que se nos escapa de las manos...

De entre los dedos, como un pájaro que decide abrir sus alas y batirlas con la mayor fuera y a la más rápida velocidad que su energía le permite... Y al ascender, llegando hasta el cielo, el sol le hace transparente, dejando que los demás, aquellos que se detienen a observar, puedan verle en todo su esplendor, cuando sus plumas se vuelven verdes, azules, rojas, amarillas, violetas... Cuando su mente se expande y deja de pensar, cuando no existe nada, cuando no queda nadie, cuando ni si quiera estas tú. Y entre mis alas te me escapas. Pero aún así decido volar, explorar, dejar atrás las dudas, la desconfianza, y alcanzar el sol, dejar que mi cuerpo se queme, que arda entre llamas, que se vuelva multicolor. Es en el momento que dejo entre ver mi decisión cuando el telón decide caerse, destroza toda la función, haciendo trizas lo que parecía perfecto, pero, como siempre, irreal. Toda esa mierda que nos sigue rodeando, que intentamos tapar con nuestros besos, que creemos que desaparecería en algún momento de nuestras noches en la que la luna ya no se deja ver, a pesar de que nos persigue, pero ya no le hacemos ni caso. Ahora se ha vuelto celosa, y ha decidido formar tormentas de calor, océanos de desdichas, huracanes de plagas, inundaciones de lágrimas. Todo se arregla con un no era verdad, jamás haría eso... pero ahí queda la premisa. Mi confusión tiene límites, aquellos que llegan a mi imaginación, a la creación de la locura, a la tristeza de mis adentros, a la sed de miedo. Te quiero ver libre, tanto como para hacer lo que te de la gana, tanto como para no depender de ti, demasiado para decirte que eres mía sin serlo y que tú desees y quieras, y hagas según tu cabeza, y me cuentes, y confiemos. Quiero crear una magia permanente, de esas que no se van con el tiempo, que crecen más y más, que llegan a la luna, y la rodean e invaden cada estrella del universo, llegando a toda la inmensidad de la galaxia desconocida, hasta que la conozcamos. Quiero que tu sonrisa siga a cada instante en tu cara, que te guíes por lo que quieras en cada momento, que me hagas enfadar y luego nos perdonemos, uno por estúpido y el otro por incrédulo, aumentando el todo de lo nuestro, y nunca dejar escapar ni uno sólo de nuestros besos. Quiero pasar la mayoría de las lunas contigo, ya sean llenas, menguantes, crecientes, nuevas o viejas. Quiero quedarme viendo las estrellas contigo allá donde se puedan ver, y soñar, si, sobre todo soñar, dejar nuestra mente volar y poder darnos cuenta como se agarran de la mano y se van, y nos traen nuevas aventuras, nuevos desenlaces, e infinitos, todo tan infinito... que será inalcanzable a nuestros ojos y a los de los demás, sólo tendremos las miradas para desmentir la realidad, para darle mil de patadas a aquello que nos dicen que no es posible.

Y dejarlo así, volando todo el rato.

13 junio 2013

Volviendo a la no indiferencia... aumentamos los sonidos del piano.

La caída del telón, un escenario que se va quedando al descubierto, y, sin más, sin tener excusas, ni pretextos, se queda entre medias, clavado, con la duda en la mano, viéndose respirar, a cada segundo... Y quiere caer al suelo, la fuerza de la gravedad le esta llamando, quiere dejarse llevar, pero siente algo a modo estaca, algo que le recuerda a otras veces.. Y le pone nombre, y se llama miedo. Y la duda recorre su alma hilo a hilo, polvo a polvo, como neurona en su sinapsis, sin llegar al cerebro jamás. Un continuo malestar autoprovocado, que termina en tus labios desvaneciéndose, esa desconexión infinita, ese no existir nada más que estos besos, eso que echaba de menos, y de lo que tanto me encariño... Y me miras y me observas callada, por un segundo, y te extraña, pues las palabras, esas melodías, están continuamente saliendo de mi boca, y en ese instante, hay silencio, que no te gusta, y es que estoy pensando en lo serio, en la realidad, estoy dejando de soñar, de volar por las nubes, y me gusta que no te guste, pero comprende, que hay momentos en los que he de reflexionar sobre todo, sobre ti, más que el mundo. Y las estrellas, que no están, y la luna, que se esconde, y tú, que despliegas mis alas y no me decido. Se supone que eres tú el que tienes vértigo, y soy yo la que no dejo de temer el caerme, la que miro hacia abajo y veo todo mi pasado, lo vivido... y aún así, quiero miles de instantes contigo, momentos que recuerdan a las canciones que nos gustan. Porque cuando suena esa música, olvidas todo, no hay nada más que la sensación de expresarte por el movimiento y, simplemente, ser tú mismo, sin más motivos que los de llegar a la felicidad, y sonreír inocentemente e inconscientemente, así son las mejores sonrisas.

Hay tantos gestos, manías, cosas tuyas a las que les estoy cogiendo cariño... en qué ¿dos días?... y es que esta sensación, esta velocidad, no sé de dónde ha salido, no sé de dónde han aparecido tantas ganas de ti... si no estabas en mi vida, y ahora estas al completo. Vuelve a llamarme rara, dime que si me han diagnosticado algún tipo de locura, porque creo que deberían de encerrarme en el psiquiátrico, porque esto no es nada habitual... y lo peor de todo es que quiero que lo sepas, pero quizás tengas miedo, más que yo incluso, y ahora sólo quieras escapar... la duda vuelve a invadirme, la indecisión de siempre, y ahora más caos que nunca. ¿dónde estabas? te pregunté en un ataque emotivo de ver que somos tan parecidos...aunque quiero descubrir hasta dónde nos identificamos.

En tus besos... me pierdo.

18 mayo 2013

No tienes ni idea...

de nada y de todo, conoces mis adentros y mis afueras, notas lo que pienso pero no sabes como me voy a expresar, y me espero para hacer alguna locura, y digo mañana será el momento oportuno, pero ese mañana es todo mentira y nunca llega... Me estoy engañando a mi misma cada vez más, y lo hago por ti, porque sigo sin conformarme a lo que tu aceptaste hace tiempo, a lo que me repites que debe estar en mi cabeza, y es que soy una inconformista. Más bien lo es mi corazón, el que se le ocurren esas cosas, y mi cabeza culpable por recordarle esa sensación. Tanta culpa tienen todas las partes de mi cuerpo... mis ojos por cerrarse, mis manos por notarte, mi estómago por encogerse, mis piernas por dejar de sostenerme, y mis brazos por decidir transformarse en alas y echar a volar. Creerse todo hadas capaces de cambiar lo imposible, crear una revolución del destino, de tu mentalidad, del tiempo, de lo que se predice. Pero que ganas de manifestarme y gritar todo lo que me pasa por la cabeza cuando estoy contigo. Y en vez de eso me dedico a decirlo con la mirada, y si no me miras lo dejo pasar, y si lo haces me escondo porque me da vergüenza de la sinceridad de todo, y como siempre la escritura es mi salvación, pero eso no tiene utilidad alguna, no sé ni dónde pretendo llegar con todo esto, a nada, ni a la esquina de mi casa. Esta aquí el río. Y en mi cabeza todo el tiempo se pasea la palabra desastre. Y sé que mañana tengo mil cosas que hacer y todas sin ti, pero pasado mañana quiero hacer algo contigo y no será posible porque ahora estoy segura de que mi cuerpo es el que tiene que luchar, la razón contra el sentimiento, como siempre creí que me iba a suceder. Y estoy en la certeza de que no quiero desplegar mis alas y echar a volar y que cuando tenga un segundo lo que ahora me apetece no es escuchar música, sino pintar, porque tú sabes lo que eso representa. Y tengo que mantener a cada instante mi cabeza distorsionada, entretenida con cosas que no seas tú, porque sino esta angustia me vuelve a invadir, necesito matarte en mi interior, por muy duro que suene, es la realidad, y ahora me estoy volviendo una persona realista, ¿es lo que querías?  porque siempre he pensado que las personas realistas son muy serias, e inhumanas, que no saben disfrutar de las pequeñas cosas, como de una flor, del olor a césped, del aire puro de las mañanas...Pero por lo visto tú no lo piensas, y quieres que sea esa persona, quitarme mi esencia, lo estas logrando. Ahora mismo estoy tan furiosa que podría formar un ciclón de llantos y suspiros que no van a ninguna parte y luego tragarlo para mis adentros para seguir teniendo todo el caos aquí, conmigo, donde siempre está, y aún sin poder compartirlo.

Pero la vida siempre ha sido una mierda y no va a dejar de serlo ahora sin más.

13 mayo 2013

Entre montañas.

Para aquellas personas que no conozcan la naturaleza con toda su flora y su fauna, les aconsejo un retiro si pueden, cercano al río, cualquiera. Si la condición de vida obstruye esta posibilidad, ausentate, merece la pena.

Creo que hay una zona donde soñar en todos. La parcela de la fantasía se extiende hacia cualquier rincón de éste mundo, en cualquier lugar, planeta o universo.

Nunca me resultó realmente difícil, la cosa no fue ni mucho ni poco. Todo tiene un principio y un fin; y viceversa.

Llega un momento en el que el caos asola tu mente, y decides seguirlo, a ver donde te lleva, a ver si es algo distinto. Luego te arrepientes, algo que era bonito, ordenado, cautivador... ahora es feo, estropeado, difícil de encontrar la belleza.

No sé si el río es el destino o es origen y no creo que el insecto más bello del lugar o un sapo lo sepa. Un cráter, un volcán... llamas y algo que no quiero que sea leído. Es una hoja en sucio.

Cuando aún eramos uno...

Tengo sueño..., como me gusta dormir... y pensar que mi vida terminará así, con un sedante permanente, con sueños dentro de otros sueños, y confundiendo la realidad. Incluso con este sentimiento de peso sobre mis párpados. Pensar en ti, y darme cuenta de que se nota algo anormal. Y saber que no quiero esta sensación cerca de mí. Conocerme, tener la idea de que son simples alucinaciones para luego volvérmelo a creer... Estos dialectos que no comprendo, pongamos más peso a la tracción. Que no me importa, que no te sé y quiero. El tiempo no quiere correr hoy, se mantiene sentado a mi lado, y lo escucho, y el me añade otro kilo más...

Imaginarme su olor... tan cerca. Hablábamos de ballenas.

La verdad es como una manta que te deja siempre los pies fríos: la tiras, la extiendes y nunca es suficiente. Y desde que llegamos llorando, hasta que nos vamos muriendo, sólo nos cubre la cara.

Tantas páginas en blanco, y de pronto deciden cubrirse de tinta. Sueño sin sueño.  Me dice el orgullo que es imposible, la experiencia que es arriesgado, la razón que no es adecuado, y el corazón, en cambio, me dice que lo intente.

Que me puedo hacer un vestido con todo lo que he perdido. Guárdate el cencerro y pónselo a otra cabra que a mi no me cabe porque llevo colgando demasiadas llaves de todos los quebrantos.

Y así decir que desde que te has ido... mi sonrisa no es la misma, y no tienen sentido.