14 enero 2013

20 segundos...

Hoy al miedo le ofrezco poder expresarse a través de mis manos, que deje de dañarme con palabras inútiles, con gestos estúpidos e inadecuados que hacen inexistente la perfección que los demás esperan en mi. A ti, que no me dejas latir en libertad absoluta, a ti que me haces huir y esconderme donde no me gusta estar, a ti que no sabes dejarme hablar correctamente, ni a ellos tampoco. 20 segundos de valentía, de olvido, de ridiculez que lo llamarían, por decir lo que no se dice, porque, si decimos lo que pensamos en un momento, ¿quién sabe si a la semana mi pensamiento seguirá constante?, pues lo más probable es que no, y lo que es más importante: ¿tu corazón?... Tanta aleatoriedad esta acabando con mi existencia, con toda creencia, pues me soy fiel a mi misma, a mis sentimientos, a cada instante, a cada momento, y esto me hace tomar caminos hasta al que estoy ahora, en la soledad inesperada de la noche estrellada con luna llena que me ilumina en la más plena de las oscuridades, con un lobo al que busco y no encuentro, tan sólo te oigo aullar asustado y no sé como llegar a ti. Me hallo perdida en un bosque lleno de árboles, sin lagunas de las que beber ni frutos de los que comer. Y el caos, se está apoderando como siempre de mí, estoy dejando de conocer la forma correcta de escribir las palabras, de diferenciar lo que esta bien de lo que esta mal, de lo que tu piensas o lo que otro deja de pensar, ya no sé ni siquiera lo que los de mi alrededor quieren o esperan de mi, lo que puedo hacer por ellos, y por eso en multitud de ocasiones y cada vez con más frecuencia decido rendirme, mandar a tomar por culo todo y volverme antisocial radical, destruir lo poco que tengo y dejarlo todo marchar... Y luego vienen las estúpidas preguntas a las que todo el mundo tiene respuesta longitudinales, de todas formas, todo lo que decís ya se ha dicho, rutina infernal. Pero ahora sé que podría ser muchas cosas, y sin contar con vosotros, sin contar con nadie, pues siempre me ha encantado escribir, y puede que algún día se me vaya la cabeza, más que ahora, y escriba sobre algo, lo que sea, adoro mafalda, pero no me gustan los cómics, valoro la fantasía, pero no me gusta lo irreal... creo que todas estas cosas son las que hacen que lo que digo es diverso, original. También tocaré algún que otro instrumento, y cantaré sin ir a clases de canto. Por no hablar de pintar, sin estar en la carrera de bellas artes, y con la pintura tan fatalídica y normal que hago, pues hay millones de personas que lo hacen igual que yo, no llegaré muy lejos con esto, pero con un lienzo en blanco y buena música puedo plasmar momentos, historias, épocas, miles de símiles, de instantes... y aquí llega la fotografía, en los días de lluvia, son los mejores, antes, durante y después de la tormenta, es fantástico poder captar ese azul, esos reflejos, los charcos, la luz... y con la luz llegan los atardeceres increíbles combinados con el verde de la naturaleza. Y mientras todo tiene un olor tan especial... que te hace renacer.

Volviendo a lo de antes, a ti, veinte segundos de sinceridad absoluta, en persona, de decir lo que en ese momento pienso, con cada persona de mi alrededor, sería mi ruina, más que nada porque lo probé una vez, más bien lo intenté, y siempre apareces, así que más tarde me dedico a una de las habilidades anteriormente dichas, es decir, hablar con el dragón y la hada y escribir el cuento, que, por supuesto, hasta ahora ha salido mal. Y si acaba mal así... (pensando) no creo que cambie por hablar en persona, de hecho, sería más catastrófico, doloroso, porque al final el mundo sigue estando enfermo y yo sigo loca de remate, sin solución y lo de siempre.

Sí, lo de siempre. (El Miedo).

31 diciembre 2012

A los ejes del polo...

digo adios y hola, como olas del mar que van y vienen controladas por la luna. viento de soledad se avecina, y no hay superación ni límites, no hay miedos ni amores, sólo desesperación, sólo aburrimiento, sólo cansancio de pensar que nada ha cambiado, que esta reflexión no es ahora, es de diario, que pongo por medio barreras para dejar paso a lo que quiero, y no lo alcanzo, deliberaciones de amores escondidos que no quiero. tarta de infelicidad, mentiras y egoísmo entre nosotros, y sigo pensando que todo esta para destrozarlo, y ya no sólo lo inmaterial, sino lo humano, el corazón esta para dejar de latir, los huesos para romperse, los músculos para ahogarse... y mi voz para dejar de gritar, por afonía.  pastel de plastilina, de juego infantiles, en los que dejar el tiempo de lado y pensar en el día de mañana, y nada más. verde, lila, azul y blanca. nadie, nadie aún, me ha hecho sentir como el volar cuando me deslizo, cuando me ausento y no estoy, cuando estoy apunto de caer y no caigo... cuando la tecnología no existe, y sólo puedo ver más allá, cuando me dispongo a observar los detalles y la lejanía. cuando quiero ser cantante y desafinar, cuando quiero crear melodías que me hagan bailar, cuando deseo correr y desgastarme a mi misma, utilizarme como si nadie más, como si no pudiera llegar, como si no hubiera ni fin ni principio. quiero ser sin ser, quiero estar sin estar, quiero pintar lo que no se puede plasmar, el viento, la fantasía, los sueños, las melodías que te hacen llorar. juegos, cuando estas con los demás, se piensan que soy de hierro, indestruible armadura, acero puro forjado por elfos, y todo me hace llorar, como me dijo una vez alguien, he aprendido a llorar por dentro, desde mi cabeza caen lágrimas que no se exteriorizan, cual cascada llena de dolor, llegando a mi garganta, pasando a mi estómago, matando a los cientos de mariposas que llegaron a estar alguna vez, haciendo imposible lo posible, destruyendo los sueños que algún día me hicieron avanzar, consiguieron levantarme, y ahora tan solo queda el sabor amargo de la nada...

Quiero un tutu.

14 diciembre 2012

Océano de hielo

Agua congelada. Que me ha llegado el tiempo de la locura y el padecimiento, el tiempo de los sentimientos de impotencia y crueldad. Donde las lágrimas se me congelan antes de caer por el precipicio, antes de agarrarse a mi cuerpo y decidir desaparecer como yo quisiera realizar. Tantos días malos, tantas desesperaciones, que ya ni él me calma, ni nadie, ni tú que te empeñas en destrozar mi sonrisa. Que no deja de levantarse con alas blancas de ángel destrozado, y de buscar motivos o drogas que le hagan salir de estos labios que la encierran. Luz que has decidido viajar a algún lugar lejano, te persigo y no te encuentro, y no sé si querrán volver, lo que me da tantos escalofríos durante mi dulce soledad, lo que hace que estas manos se mantengan todo este invierno frías, heladas, sin nadie que las coja y con miedo a tocar. Que estoy reptando por el suelo cual humano sin fortaleza donde refugiarse, que me han atacado y han dado en el blanco, y ahora es cuando quiero ir en contra de todas mis creencias, de todas mis esperanzas, cuando el no se hace mi bandera y desilusión, cuando la espada ha llegado y el dragón ha volado, cuando los sueños están evaporados y se han quedado las pesadillas de la vida, de lo que puede ocurrir, de las incertidumbres que cada vez están echas más realidad. Terrores nocturnos que las hadas no consiguen hacer desaparecer, nevado corazón y eterno pasatiempo que se llevó toda la magia de mis días, muñeco de nieve que espantas a los cuervos que quería, y todos están junto al sol en este invierno, y yo, me he quedado sola en el desierto congelado, donde las olas son de piedras heladas y las nubes lo cubren todo y la luna ya no me quiere ni ver, no me sonríe, las estrellas fugaces han decidido caer a modo de avalancha justo cuando yo no miraba para alzar mi voz. Estoy afónica por dentro, estoy sin destinos ni deseos, sin paraísos ni cataratas, sin bosques ni playas.

Sin aviones, sin ayudas, sin sujeciones y tan atada...

04 noviembre 2012

El objetivo basado en una cámara de fotos

que no se deja ver, que oculta todo entre rejas de cárceles oxidadas, de hierros apunto de caer y que se salvan por despedidas improvisadas que llevan lluvia torrencial. Frío aterrador, ya estas aquí y mis soluciones se limitan a la rutina de lo que no es inesperado, empatia que me predispone a comprender a todas las personas y a negar la existencia de la verdad. Destino que me dejas apartada como jamás lo hiciste  ¿es esto lo que me espera? una silla vacía en una casa antigua que sólo hace por gruñir. Estalactitas congeladas que del techo deciden suicidarse como mi cabeza hace día tras día. Locuras de no quiero y tras actuar desventurada me aproximo a lo que esperaba y ahora necesito otra droga para olvidar, que se me van acumulando en las venas y sólo me consuela las placas que se forman de mierda en mis arterias. Tubos impenetrables que ahora derraman a chorros ríos rojos de agua salada, canales por los que se vio algún día el sol nacer y ahora todo es nieve blanca pero no pura, pues ha sido atropellada por la maldad de las limitaciones sociales, de las opiniones y los estigmas, por la misericordia de la avaricia y la preocupación del pasado. ¿quiénes fuimos y dónde estaremos? seré quien mi mente quiera recurrir pero sin contar con nadie, pues a nadie tengo. estaré en cualquier lugar, siempre que esté durmiendo. Y cuando la realidad quiera imponerse, lo veré todo nublado y la desesperanza será mi guión por mucho que ellos digan. La ruptura de la limitación no es el agotarme por representar un papel que otros quieren tener, ya estoy realizada y no encuentro quien me quiera, así es pues como debe de ser, la aceptación hace que se deshaga como pastilla efervescente todo mi corazón en las ruinas de alguna mascota y en el seguir de lo que no me apetece. Oportunidades que aparecerán y la seguridad de que me pasará esto de nuevo, pues donde pasa dos veces ya se queda marcado el camino y no hay vuelta atrás... no tengo príncipe que luche contra el dragón y ahora nombrada caballero soy yo la que lleva la espada para matar a lo que no quiero herir, pues no lo haré.

Que me coma.

25 octubre 2012

Nudos de esperanzas sin desenlaces

Que cruda es la realidad y que incomprensibles los sucesos. La balanza se equilibra una vez más para aquellos que no tiene con que cumplir sus sueños, allí esta lo que quiero, y para aquellos que se desvanece lo que más desean, allí esta lo que quiero, y aquí están mis oportunidades de cambiar, pero no esta lo que quiero. Perfección exterior, sin cicatrices en la cara y en el interior, en las arterias, en el corazón, miles de heridas que envidian a los que no tienen este caparazón que me hace fuerte y nadie ve, que soy una jodida tortuga a la que se calló la piel, a la que todos toman por débil y afortunada por continuar viviendo en unas condiciones que muchos como yo no podrían, habrían caído. Y sé que piensan así... Disfraz continuo que ya no me logro quitar, debilidad y fortaleza se combinan en un velo de perfección y felicidad aparentes, cuando estos días de lluvia son de llanto. Cuando me veo en la soledad del frío que se viene encima, cuando mis pies y mis manos se congelan y no tengo a nadie con quien hacer de hielo ante el fuego. Sudor. Se me vienen encima los días, y dicen que cuanto más sola te encuentras, más cercana es la muerte, y sólo eso espero. No quiero más frases de envidia o de rencor, de enfados o de desahogos conmigo, que tengo la sensación de que tengo que ser un embudo que traga y traga y que si me desbordo me llamarán loca e ignorante, desagradecida y sin escusas, inventora de arañazos, y suicida compulsiva. Tengo miedo, no quiero ser víctima, no quiero seguir, ni contigo ni sin ti, no sé guiarme y he dejado de tomar decisiones, sólo me dedico a perseguir el pasado y mis sueños, los he robado, ni siquiera son míos, ¿de qué me sirven? Los he cogido de una secuencia de imágenes que formaban miles de películas y me los he introducido en el cerebro, a la espera de un amor eterno, de una independencia feliz, de una rutina que no lo será como tal, de días lluviosos, nevados, de otoño, de primavera y de verano en el mar, ese mar que hoy lloraba lágrimas negras de soledad, acompañándome en mi danza nocturna de arrepentimiento, una vez más, de la existencia, del hecho de seguir aquí, sigo echando raíces con un árbol al que no le salen hojas que se aprecien, un árbol que en otoño no se renueva, ni se vuelve de distintos colores llamativos y preciosos, un árbol que hace tiempo dejó de echar frutos comestibles y hermosos, y que lo único que crece en él es el horror de la vida, la miseria y la desolación, los pensamientos de las gentes, y creencias de tristeza. Donde se quiere morir de sobredosis de chocolate blanco, de helado bolognes, de pizza napolitana, de café di roma... Donde no hay misión, pues la que quería se ha esfumado, escalar la cima de Tíbet, perderme entre budistas, y tocar el piano...

Dicen que los días se acaban en un momento u en otro, que cuanto más sabes más cerca tienes el fin, que cuanto más cariño tienes a tu alrededor, mejor ves el horizonte entre el mar y el cielo...

Aún me queda mucho, esperando la desesperanza.

V.-

15 octubre 2012

Deshojando árboles

Soy ese otoño que me has decidido robar, y ahora tu rostro se desfigura mientras revives tu estúpido pasado, y yo al vals de una sombra decido danzar a tu alrededor como loba en furia deseando desgarrar. Dolor en las encías y velos negros que ocultan lo que mis ojos escupen a bocanada abierta, y gritan, gritan más que nunca y quieren saltar al vacío y superar lo insuperable, y realizar lo imposible, y morir en el intento para no tenerse que levantar. Mientras el monstruo de debajo de mi cama, el que conoce todos mis secretos, avanza veloz para intentar comerme de nuevo, tu te adentras e intentas vencerlo, no como guerrero, sino como héroe intocable que sólo quiere un renombre. Y dejo caer el pañuelo y quiero verte vencido. No me digas que no es horror lo que retumban estas palabras que intentan salir de la tumba que esta dentro de ese panteón que creaste en tu imaginación a la oscuridad de tu habitación pensando en telarañas y en la soledad, decido presentarte todo lo que creías indeciso, incertidumbre real. Incredibilidad de tus pensamientos en un infierno que jamás visitaste. Las paredes nos van a engullir como gruñidos del desierto, ecos indestructibles en cuevas de murciélagos y vampiros que son ajenos a ti y a mi. Quiero, huir. No me dejan tus abrazos que quieren verme bien, relativamente bien, pues la muerte es la sanación, oscuros pensamientos que jamás te dije a la cara cuando estábamos a tiempo de conocer lo que la razón humana esconde . Fuego, pienso quemar este orfanato al que llaman familia, y enseñarme a ver películas que no dicen nada y me aceleran el corazón, pues no encuentras droga ni persona, aventura o anochecer que te haga sentir lo que has logrado así, y quieres más, y yo menos, pues ahora estoy sin ti.  Cambiando la tuerca de mi cabeza, olvido en el kaos llaves del corazón y finjo dejarlas en casa cuando las llevo encima, y finjo llevarlas cuando no están. Y me dicen que es un problema de organización y orientación, pero sigo igual, ahora si que tengo adicción a la expresión del arte de lo de mi interior. Y cuando los dedos tocan un piano imaginario que se deja aparentar ver a través de letras que el ser humano decidió limitar a sonidos que fingen tener sentido. Mi alma sale como poderes de MAGIA de bruja, de llanto de DRAGONES... Lágrimas que se van a unirse a la hierba verde que en estos días comienzan a despertar con el rocío que ahora sale de mi...  Y lo antiguo se vuelve mi lema, y el ruido mi melodía de la rabia, expresión artística y desahogo del tiempo libre: dolor de los ojos oscuros, negros.

Estoy esperando al invierno, sin tener nada.

09 octubre 2012

Me subo a las estrellas y me tiro de cabeza

Astucia infinita que tu superas, cuándo podré sacarte tus sentimientos si son referentes hacia mí, cuándo podré obtener el hilo de tus pensamientos que escupes y no se entienden y malinterpreto... tanta confusión me produce un problema neurológico, un desorden de mis días y de mis ganas, de mi locura y de mi envidia, que ya no sé si estar celosa o sentirme afortunada. Que me tengo que ocultar tras los árboles que llamo tierra, en las hierbas más húmedas y verdes, en los alientos de los que padecen, en los sordos que fingen escuchar y en los mudos que hablan por hablar. Tantas cosas que te cuento, y la confianza del todo, y tanto miedo que siento, pues al contarte lo de dentro te dejo con ventaja, una vez más... Cansada de ser pasatiempo que no pasa y no dejas caducar ni explicas lo que rellenas decido acostar la guitarra de mis adentros para sacar la espada que estaba clavada y concretar los pensamientos. Y en la batalla final decidirás lo que he supuesto, un inconcreto para luego concretar que no has decidido más que el pensar y reaccionar ante los extremos de algo que nos separará un tiempo y luego nos unirá como es rutina en mi vida donde el caos ha dejado de existir por mi desesperación ante lo desconocido.

Lo que más me gusta del otoño es el ruido y la sensación al pisar las hojas... Es inexplicable la cantidad de pensamientos que ese simple gesto me hace soñar, y me inspira aire de tranquilidad y de renovación, un saber que aún me queda tiempo para otro inicio y otro final.

Y al invierno espero no con soledad.